lunes, 21 de mayo de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
Extracto de un artículo de Manuel Castells en la Vanguradia
(http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110730/54193593861/crisis-y-sistema.html)"Los partidos viven entre ellos y para ellos. La clase política es una casta con un común interés en mantener el reparto de poder mediante un mercado político-mediático cada cuatro años. Auto-absolviéndose de corruptelas y abusos mediante la designación política de la cúpula del poder judicial.
Así asegurado el poder político pactan con los otros dos poderes: el financiero y el mediático, que están profundamente imbricados. Y mientras la economía de la deuda marche y la comunicación se controle, la gente hace su vida y pasa de ellos. Ese es el sistema. Y por eso se creían invencibles. Hasta que la comunicación se hizo autónoma y la gente se enredó, Y juntas perdieron el miedo y se indignaron. ¿Adónde van? Cada cual tiene su idea, pero hay temas comunes: que los bancos paguen la crisis, control de políticos, internet libre, una economía de la creatividad y un modo de vida sostenible. Y, sobre todo, reinventar la democracia sobre valores de participación, transparencia y rendición de cuentas al ciudadano."
viernes, 11 de mayo de 2012
Los movimientos ciudadanos
Desde el mundo árabe hasta el mundo occidental, el
descontento de los ciudadanos ha estallado.
El estallido se inició en el 2011 con las revueltas cívicas
en Túnez y Egipto y le siguió la “Spanish revolution” del Movimiento 15-M. Ambas
formas innovadoras de respuesta que buscan caminos nuevos, aunque los objetivos
perseguidos son distintos.
Las revueltas árabes son la punta de lanza de una presión
desde abajo para democratizar esas sociedades, revoluciones democráticas que
previsiblemente buscarán implantar un sistema político liberalizado que
responda a las ansias de justicia social de la población. En el caso español,
el movimiento quiere, ante todo, acabar con determinadas formas inaceptables
que se han instalado en las “infra-democracias” occidentales, donde, en muchos
casos, el Estado se confunde con el mercado.
Sin embargo tienen algo común, son la respuesta indignada que
estalla cuando un determinado régimen político y social traspasa las líneas
fundamentales que garantizan un contrato social elemental.
Estos movimientos articulan acciones de masas auto-organizadas
en vínculos organizativos débiles, representando a los que carecen de voz e introduciendo
elementos de moralidad política que se han ido perdiendo en las democracias.
La irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas ha
ayudado, ya que, mientras los medios de comunicación tradicionales están
estructurados unidireccionalmente (de arriba abajo), internet tiene una estructura
reticular, descentralizada y global.
Los medios de comunicación y las personas están tejiendo una
red interconectada, compleja y difícil de desactivar, al estar formada por
millones de nodos, tantos como individuos conectados y activos componen esa
red. Estos movimientos cuando ocurren son televisados, twitteados, narrados,
posteados, fotografiados, mapeados… en tiempo real.
Fuentes:
jueves, 10 de mayo de 2012
El 15-M
El 15 de mayo de 2011, en más de 50 ciudades de toda España,
miles de personas se echaron a las calles, en una serie de protestas pacíficas,
con la intención de promover una democracia más participativa, alejada del
bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones. La convocatoria
partió de una organización de apenas unos meses de vida, Democracia Real Ya, a
la que se sumaron unas 200 micro-asociaciones de todo tipo. Durante tres meses
prepararon la manifestación, a la que se fueron sumando asociaciones y diversas
personalidades a través de adhesiones en su web. También convocaron a través de
las redes sociales y en asambleas locales. Casi sin ayuda y, desde luego, sin
ninguna repercusión mediática.
Este movimiento demostró que a través de las redes, además
de por las vías tradicionales, en un masivo boca a boca digital, es posible
convocar a muchos, gentes que no representan a nadie en concreto y otras que
sí, del ni ni (ni estudia ni trabaja) a profesionales enfadados, pasando por
los activistas de todo tipo de causas, pero en las que confluye un enemigo
común: los políticos.
Su inspiración tiene su raíz en las revoluciones árabes y,
antes, en las revueltas de los estudiantes en Grecia por la crisis económica.
Está claro el papel que han jugado los medios de
comunicación en su difusión y notoriedad.
Un estudio realizado por Havas Media destaca el papel que han
desempeñado Internet y las redes sociales, especialmente entre los más jóvenes,
principales valedores de este movimiento.
Los datos más relevantes se sitúan en el rango de los más
jóvenes, que eligen como primera fuente de información a Internet (82%),
seguida por la televisión (71%). La radio también gana protagonismo con un 39%
y la prensa se mantiene en un 42%.
Dentro de este seguimiento masivo por Internet, tiene un
papel muy destacado la prensa on-line con un 70% y la red social Facebook con
un 52%, que se convierten en protagonistas digitales del 15 M. Otro fenómeno
actual, la red social Twitter, irrumpe con fuerza con un 28% de seguidores, y
de manera espectacular entre la población más joven.
Fuentes:
miércoles, 9 de mayo de 2012
La primavera árabe
A comienzos de 2011, los países árabes del Norte de África y
Oriente Medio vieron como sus poblaciones tomaban la calle para protestar
frente a los regímenes autoritarios que gobernaban desde hacía más de cuarenta años.
Estas protestas tienen como detonante la muerte de Mohamed
Bouazizi. El viernes 17 de diciembre de 2010, el joven universitario y vendedor
ambulantese quemó a lo bonzo en la ciudad de Sidi Bouzid, para protestar
por la acción de la policía que, al confiscarle su puesto callejero de venta de
frutas, le había condenado al paro y a la miseria más absoluta.
Las revueltas sociales fueron protagonizadas por jóvenes que
gritaban consignas contra el gobierno, lanzaban cócteles molotov y se
enfrentaban a pedradas con la policía. En las protestas subyacía el clima de
descontento por el aumento del paro, la corrupción y el empeoramiento de la
situación económica.
Los diversos movimientos de resistencia y protesta
organizada desde Túnez se fueron extendiendo por la mayor parte de los países
islámicos y fueron bautizados con el nombre de “Primavera Árabe”.
Un hecho, en principio aislado, provocó la reacción en otros
lugares al compartir causas profundas, y éstos, a su vez, provocan otras
reacciones similares en otros lugares.
En estas protestas la tecnología ha sido uno de los
elementos que más han influido para su organización. De hecho, los jóvenes (el
60% de la población árabe) han jugado un papel fundamental en esta marea laica
que reclamaba democracia y libertad, utilizando técnicas para propagar su
movimiento como las nuevas tecnologías, Twitter o Facebook.
Esta ciudadanía activa que, en origen, sólo se localizaba en
espacios muy limitados se ha ido haciendo presente en la mayor parte de los
ámbitos sociales, creando una sutil, aunque compleja, red de resistencia social
activa. Son movimientos no formales surgidos de la coordinación espontánea entre
las acciones independientes de ciudadanos que, por propia iniciativa, renuevan,
con sus formas de actuar en todas las facetas de la vida diaria, las reglas que
rigen las relaciones sociales en todos sus ámbitos.
Fuentes:
martes, 8 de mayo de 2012
Una nueva forma de interactuar
La generalización del uso de las nuevas tecnologías ha
supuesto, entre otras cosas, un impulso
para la movilización civil frente a decisiones y formas de actuar de los
distintos gobiernos con los que la ciudadanía no está de acuerdo.
Desde mi punto de vista, el pistoletazo de salida, donde la
población fue consciente de la fuerza y potencialidad que tenía esta nueva
herramienta, fue a partir de la convocatoria global contra la guerra de Irak.
“Éstas fueron las primera manifestaciones convocadas por
internet y SMS, y se mostró la efectividad de los nuevos medios, ya que la
protesta mundial (o marcha por la paz) se comenzó a organizar sólo un mes antes
de su realización.”
Desde entonces, ha
habido una generalización del uso de estas tecnologías, para agrupar y unir
fuerzas, ante situaciones con las que la ciudadanía no está de acuerdo y por
las quiere luchar.
La red mundial se ha llenado de blogs, foros, páginas que convocan
para juntar esfuerzos, como por ejemplo la página de “actuable”, donde puedes
crear una petición o un reto, o donde puedes sumarte a una petición o un reto
ya creado “Actuable es una comunidad de personas y organizaciones que unen
fuerzas para luchar contra las injusticias” (http://actuable.es/).
Todo esto está cambiando la mentalidad y el ritmo de los
ciudadanos, que están intentando tomar las riendas de su futuro, delegado,
hasta ahora, en las manos de una clase política por la que muchos ya no se
sienten representados.
domingo, 1 de abril de 2012
La escritura
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